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lunes, 5 de marzo de 2012

Enlace: María Fernanda Arocha

Parcial I

¿Cómo los procesos de diálogo pueden contribuir a mejorar la calidad de los procesos comunitarios?

Para poder identificar la dinámica que generan los procesos de dialogo en los procesos comunitarios, es fundamental reconocer las características principales de un proceso dialógico. De esta manera, se identifica que a medida que se dan los procesos de dialogo, los actores involucrados, van construyendo nuevas relaciones que les permiten posicionarse desde nuevos paradigmas, y así construir una nueva realidad que los integre y represente sus intereses, cosmovisiones y percepciones frente a un tema determinado.

El dialogo, es percibido como una herramienta comunicativa, que pretende integrar de manera sutil el reconocimiento del otro como igual, para lograr establecer puntos medios, construyendo escenarios amigables que den cuenta de ideas compartidas sobre un mismo tema. En otros palabras, se puede afirmar que el dialogo, busca conocer las múltiples posiciones de los actores, para poder llegar a acuerdos y consolidar consensos.

Finalmente, el dialogo es un proceso incluyente, el cual permite que la conversación fluya en vez de trancarse por las percepciones que chocan entre sí. De esta forma, los procesos dialógicos esta caracterizado por canalizar el lenguaje, el cual debe ser usado de la manera apropiada para fomentar un diálogo verdadero que no se vuelva un debate ni una lucha.

El dialogo, presenta una importancia fundamental para mejorar los procesos comunitarios, ya que las comunidades suelen enfrentarse con diversos tipos de conflictos propios de la naturaleza humana. La manera como una colectividad que convive enfrenta estos conflictos determina, en gran medida, que las decisiones que se tomen y que afectan a la comunidad, sean, ó no, en beneficio colectivo y mejoren o empeoren las condiciones de vida de las personas afectadas. Como no es posible evitar que surjan tensiones, controversias y posiciones disímiles entre los seres humanos, es importante que las comunidades aprendan a construir y desarrollar procesos dialógicos de cara a la resolución de sus problemas comunes.

De esta manera, el diálogo contribuye a cualquier proceso comunitario, pues permite que un grupo de personas con diferentes perspectivas encuentren soluciones conjuntas a sus necesidades. Practicar el diálogo evitaría la fragmentación del grupo, la polarización de las posiciones, y permitiría avanzar hacia perspectivas que mejoren las condiciones de todos los miembros. Es muy importante el hecho de que el diálogo ayuda a distensionar los ánimos, reduciendo las perspectivas que pueden conducir a un desenlace violento, en el que la comunidad terminaría perdiendo mucho más. Por último, un proceso dialógico, no solo brinda mayores posibilidades de éxito para cualquier proceso comunitario, sino que al culminar habrá servido para dan mayor cohesión y sentido a la comunidad.

¿Qué situaciones o contextos contribuyen a fomentar relaciones dialógicas?

Es importante reconocer que no todos los escenarios son propicios para comenzar un proceso dialógico, pues si se reconocen elementos externos que afecten negativamente el proceso, este puede verse gravemente afectado, estropeando las motivaciones de los participantes. Por los tanto, es importante reconocer los elementos claves que de cierta manera determinan un ambiente armonioso y tranquilo para lograr consolidar el procesos del dialogo.

Para comenzar, es preciso identificar mecanismos o métodos que puedan establecer armonía en el grupo antes de empezar a hablar de los temas claves. Elementos que pueden ayudar a disminuir la tensión, el grupo se integra, y se conoce al otro por medio de historias personales, actividades grupales, situaciones de interacción corporal, entre otras, para generar empatía. Posterior a esto, es clave que se instauren relaciones de igualdad, mediante las cuales se reconozcan y se validen los diferentes puntos de vista y percepciones de los demás participantes del grupo, logrando una armonio en la heterogeneidad y un respeto hacia la diferencia.

Para lo anterior, se identifica como herramienta fundamental el uso de un lenguaje apropiado en el que no se señalen culpables, y los participantes reafirmen constantemente la realidad del otro, asumiendo abiertamente su comprensión de no poseer la razón absoluta, sino sólo un punto de vista válido que en ningún momento niegue el valor de la posición contraria.

También se acuerda que es importante la presencia de uno o varios mediadores externos a la comunidad, que faciliten las condiciones y la dinámica de la conversación, cuando esto sea necesario. De manera que se construya un ambiente de confianza en el que las diferentes posturas tengan garantía de ser escuchadas, respetadas y tenidas en cuenta durante el proceso. Además, las primeras reuniones en las que se pretende fomentar un diálogo deben darse en ausencia de los líderes de la comunidad, pues estos pueden radicalizar la discusión rápidamente, polarizando las posiciones de los individuos y así, agotando de entrada la posibilidad de construcción de un diálogo comunitario que lleve al grupo a un consenso.

¿Qué conexión puede haber entre dialogo y procesos de participación?

Se reconoce una estrecha relación entre el dialogo y la participación, estableciendo dinámicas constantes de dependencia y reciprocidad. Es decir, que para la consolidación de un proceso de dialogo satisfactorio, es determinante una participación activa de los integrantes, pues solo de esta manera se garantiza la posibilidad de transmitir, compartir y escuchar las percepciones y opiniones de todos.

Lo Anterior conlleva a resaltar una características fundamental que se teje entre el dialogo y la participación, la cual es denomina como inclusión. La inclusión, es un proceso dialógico puede determinar el éxito del mismo, pues trabaja en la percepción y en los sentimientos de los integrantes, logrando atender y trabajar sobre sus opiniones e ideas.

Un claro ejemplo de la ausencia de estas dinámicas incluyentes y participativas, puede verse en la toma de decisiones en el marco de las democracias carecen de características dialógicas y se acercan mucho más a la construcción de posiciones públicas polarizadas, que terminan limitando la opinión asumida por las colectividades a posturas agendadas por los líderes. La conexión entre diálogo y participación debería ser toda, sin embargo en la realidad esto suele ser de otra manera.

¿Qué pregunta le gustaría contestar sobre los temas abordados? y brevemente ¿Por qué? Y ¿para qué?

A partir de los visto en clase, y lo dialogado conjuntamente con el grupo, nos surge la inquietud sobre el papel fundamental que cumple el dialogo en la transformación de la realidades, logrando consolidar consensos sustentables en el tiempo.

De esta manera, partimos de la idea principal que el dialogo es un proceso mediante el cual se pretende construir conjuntamente nuevas realidades, las cuales posibilitarán el desarrollo de las ideas conjuntas sobre un escenario de respeto, reconocimiento y diferencia. Es decir, que el reconocer la igualdad del otro, brinda la posibilidad de establecer relaciones de poder simétricas, identificando mayor importancia a la escucha, la cooperación, la coordinación y el trabajo en equipo, elementos que van a consolidar relaciones interpersonales solidas.

Resulta significativo, dar respuesta a esta inquietud, pues es un primer acercamiento a indagar la pertinencia del dialogar en los procesos comunitarios. En otras palabras, sí se logra identificar los elementos que constituyen una relaciones duradera en las comunidades, las cuales han logrado construir nuevas realidades gracias al dialogo, se pueden establecer patrones y tendencias para ser aplicadas en un nivel macro.

Cuéntenos una o dos experiencias en las que haya vivido de manera efectiva un proceso de diálogo. ¿Qué habilidades o factores considera usted, contribuyeron a la efectividad de dichos procesos?

El ejemplo referenciado proviene de una experiencia personal de uno de los integrantes del grupo.

Cuatro amigos del colegio deciden compartir un apartamento al ingresar a la universidad en una ciudad diferente a su ciudad de origen. Aunque eran muy unidos, rápidamente su amistad se puso a prueba cuando se dieron cuenta que sus personalidades chocaban en diferentes puntos de la convivencia. Temas como la repartición de tareas del hogar como aseo, orden, pago de facturas, compartir un mercado común, se convirtieron en foco de discordia entre los cuatro amigos. En especial, dos de ellos llevaron estos conflictos a tal punto que su amistad parecía haber llegado a su fin, pues radicalizaban sus puntos de vista todo el tiempo. La situación llegó a un momento en el que la única posibilidad era que el grupo se separara y dejara de convivir en el mismo apartamento.

Sin embargo, esto acarreaba enormes costos económicos y de tiempo para todos. Los dos integrantes del grupo, que no tenían posiciones radicalizadas propusieron que los cuatro se reunieran en un lugar fuera de la casa que solían frecuentar juntos cuando la relación aún era armónica. Además, invitaron a un quinto amigo común de todos que había ido a vivir con unos familiares. Todos los miembros asistieron a la reunión, aunque dos de ellos de mala gana y con poca fé en los resultados. Al llegar al sitio ordenaron comida y bebida para compartir. El miembro externo del grupo inició una conversación en la que relataba al grupo los últimos acontecimientos sobre su vida amorosa que incluían episodios bastante particulares, con lo cual logró hacer que todos se rieran con su historia y olvidaran por un momento la amargura y la razón por la que se encontraban allí.

Mientras se encontraban inmersos en esa conversación llegó la comida y la bebida y todos compartieron los alimentos de buena gana, tanto, que la conversación incluyó recuerdos de divertidas anécdotas que habían vivido juntos en su último grado de colegio. Aunque los dos amigos que estaban más peleados no participaron tanto como los otros, si lograron relajarse mucho, de manera que cuando se tocó el tema de la posible separación, fue más sencillo que estos se afectaran cuando el resto de sus amigos expresaron lo triste que sería que su amistad terminara por temas de convivencia y después de tantos años, no fueran capaces de solucionar sus diferencias. El miembro externo del grupo tomó la palabra y les preguntó a los dos radicales si estarían dispuestos a buscar alguna solución para no tener que separarse. Ambos dijeron que sí, aunque aclararon que era difícil devolver el tiempo y las ofensas cometidas.

Todos los miembros del grupo comenzaron a exponer sus perspectivas sobre los problemas de convivencia que habían tenido, y por primera vez lograron expresar lo que en verdad sentían respecto al comportamiento de los otros, de una manera respetuosa y clara. Allí se encontró que la mayoría de los desacuerdos se habían dado porque nadie sabía decir las cosas y por eso habían creado una cantidad de malentendidos que los habían llevado al desastre. Los amigos acordaron que podían darse una oportunidad para continuar conviviendo juntos y que era necesario, reunirse nuevamente para crear una especie de manual de convivencia en el que quedaran plasmadas las necesidades de todos para que pudieran seguir compartiendo la vivienda.

Así lo hicieron y finalmente, las dificultades entre el grupo fueron superadas. Las reflexiones que pueden dar acerca de los elementos presentes en la narración del compañero se pueden resumir en lo siguiente:

Las habilidades conciliadoras del quinto integrante del grupo fueron fundamentales, pero también la iniciativa de los dos miembros que, si bien hacían parte del conflicto, estaban decididos a no permitir una separación dolorosa. El grupo fue capaz de anteponer todo aquello que los unía y los identificaba, a las diferencias que habían tenido. Fueron capaces de escuchar los puntos de vista de los otros y de ceder y conceder aquello que era negociable. También fue clave el hecho de reunirse en un ambiente neutral en el que todos se sentían cómodos, y el haber compartido la mesa antes de iniciar una discusión sobre el problema.

7 comentarios:

  1. Al igual que varios de los otros trabajos presentados por el grupo, ese analiza elementos interesantes sobre los procesos dialógicos. Resalto la forma explicativa del último punto y su esfuerzo por hacer entender la situación que muestra en la realidad un proceso eectivo de diálogo.

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  2. me parece muy interesante como plantean la idea de los paradigmas para los procesos de dialogo, y la importancia que le dan a las relaciones entre los actores involucrados a la hora de llegar acuerdos, en donde puedan crear espacios comunes de comunicación. de la misa forma, rescatan el papel del lenguaje dentro de los procesos de dialogo, lo cual es importante para generar así participación y procesos comunitarios exitosos.

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  4. Excelente trabajo, creo que el grupo rescata como los procesos de diálogos permiten reconocer al "SER" en cada una de sus facetas, interesante que hayan mencionado que estos espacios son una apertura para entender el individuo en toda su integridad; ya que esta disposición por comprender al otro en su conjunto es uno de los principales puntos de partida para generar procesos de dialogo y concertación.

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  5. Es evidente la apropiación de los temas por parte del grupo y rescato la reflexión que el grupo hace con relación a la anécdota del quinto punto ya que considero importante el manejo que se le dio al problema y la disposición de todas las partes para solucionarlo. Me pareció un ejemplo muy pertinente que reúne todos los elementos hablados en clase.

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  6. Me parece super interesante el punto al que logra llegar el trabajo realizado por este grupo. A parte de entender las características dentro de un proceso de diálogo y todo lo que esto conlleva, siempre debe tenerse presente el objetivo final, la identificación de esos caracteres básicos que faciliten la prolongación de la paz y de las relaciones pacíficas entre grupos de manera que sea un punto de partida para la solución de conflictos con mayor envergadura.

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